M.Carolina Salinas Psicología Psicóloga / Psicoanalista Espacio para escuchar el Sufrimiento.

Los síntomas de nuestra época.


Cada etapa de la vida conlleva dificultades propias de la singularidad de cada sujeto, Su historia, sus vivencias, su entorno conforman la manera de hacer hoy un síntoma determinado: Síntomas que nuestra época clasifica como ansiedad, depresión, o trastornos de conducta desde obsesiones, alimentación o TDH.


A través del psicoanálisis se ofrecerá una oportunidad de reflexión, donde se ponga en juego la palabra que responda a la pregunta de primera sesión : ¿ud de qué sufre?. Un sufrimiento que requiere poner en juego una individualidad especial en cada tipo de consulta. Ofreciendo diferentes herramientas de elaboración. Transitamos una época que nos orienta a la educación emocional y cognitiva en un intento de negar la importancia de la subjetividad en singular. Escasos son los lugares que se ofrecen a la escucha de uno mismo.



Adolescentes:

Ser adolescentes hoy implica un gran desafío y mucha valentía. Fenómenos sostenidos de bullyng, cuadros de anorexia, iniciación en la adicción y la violencia intrafamiliar marcan las coordenadas de nuestro contemporáneo. Síntomas de nuestra época que requiere una manera de intervenir a la medida de cada caso con la involucración familiar.


Adultos:

“Calle un poco, escuche lo que me hace sufrir y no puedo decir en otra parte”. Le dijo una paciente a Freud en la iniciación del psicoanálisis. Así nace la práctica de la palabra. La palabra, la reflexión junto con una orientación en el discurso del paciente, proporcionará nuevos puntos de vista sobre el síntoma o afligir con el objetivo de poder experimentar una vida más cómoda.


Pareja:

“La pareja es un eterno maltentendido”. Así lo pensaba J. Lacan cuando estudiaba la clínica de las relaciones humanas. Existen etapas, momentos y situaciones que conllevan que se amplie ese mal entendido. A veces coincide con los ciclos vitales propios de la persona. Se necesita entonces poner en juego la palabra y los afectos que conlleva la forma particular de hacer pareja de de cada uno.